No sé qué te dijeron.
No sé qué vocecita interna te repite que no podés.
Pero yo te digo que sí.
Que podés.
¿Querés saber por qué?
Porque antes que vos, hubo gente que estuvo en el mismo lugar exacto en el que estás hoy.
Y pudieron.
Pudieron aunque estaban hechos mierda.
Pudieron aunque sentían que no había salida.
Pudieron aunque nadie apostaba por ellos.
¿Y vos? También podés.
Podés estar mal. Nadie dijo que no.
Bueno… nadie no, solo las redes sociales, que te venden que todos están perfectos, felices, productivos, con abdominales marcados y sonrisas brillantes.
Déjame decirlo claro: las redes sociales hoy son una reverenda mierda.
Pero ese es otro tema.
El punto es este:
Sí, podés estar mal.
Lo que no podés permitirte es estar mal todo el tiempo.
Porque sos demasiado importante para el mundo.
Para la gente que todavía no conocés… pero que algún día vas a conocer.
Y que te necesita a vos.
👉 Por eso existe Nación Suficiente. Para que sigas adelante aunque estés jodido.
Estamos en etapa temprana. Comparte. Comenta. Súmate.
Pablo Figueroa – pablo@nacionsuficiente.com

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