La frase está tan manoseada que parece un póster barato de gimnasio.
Pero es verdad.
Lo que no te mata, te endurece.
No hay progreso sin contrarios.
No hay músculo sin resistencia.
No hay calma sin tormenta.
No hay crecimiento sin dolor.
¿Quieres jugar al gran juego de la vida?
Entonces acepta que no es un juego finito, con reglas claras, final de partida y un trofeo en la estantería.
Es un juego infinito.
El único que merece la pena jugar.
Y aquí la clave:
El juego no va de ganar o perder.
Va de resistir.
De seguir jugando cuando otros se cansan.
De levantarte cuando te revientan los dientes contra el suelo.
Ese es el gran secreto:
La vida te prueba, y la única respuesta posible es hacerte más fuerte.
Por eso creamos Nación Suficiente.
Una causa.
Un lugar donde recordarte que no importa cuántas veces caigas, lo importante es tener la fuerza para volver a levantarte.
👉 Estamos en etapa temprana. Comparte. Comenta. Súmate.
Porque este juego infinito no lo vamos a jugar solos.
Pablo Figueroa – pablo@nacionsuficiente.com

Deja un comentario