¿Alguna vez te quebraste por dentro y nadie lo notó?
Seguro que sí.
O conocés a alguien que sí.
Y si no, prestá más atención.
Porque la mayoría de las personas no explotan de un día para el otro.
Se van deshaciendo despacito.
Como el hielo cuando no lo mirás.
Como la tristeza cuando se instala sin hacer escándalo.
Y cuando ya no pueden más, todos se sorprenden.
“¡Pero si estaba bien!”
“¡Si ayer se reía!”
Claro. Porque nadie ve el derrumbe interno cuando se disfraza de productividad.
Porque en este mundo, si cumplís, entonces estás bien.
Y si decís que estás mal, pareciera que sos un problema.
Ahí entra Suficiente.
Y no, no es una app para decirte que “todo va a estar bien” ni para llenarte de notificaciones color pastel.
Es una app que hace algo muy jodido:
llega justo a tiempo.
No cuando ya estás llorando en el baño.
No cuando le mandaste ese mensaje a tu ex a las 2 de la mañana buscando que te salve.
No cuando cancelaste por quinta vez una reunión porque no tenías fuerza ni para hablar.
Antes.
Antes de todo eso.
Detectamos el patrón.
Vemos la caída antes de que se sienta como caída.
Y te ofrecemos una red.
Un espacio.
Un freno amable.
Un “ey, no estás solo. Acá hay algo. Vamos a mirarlo juntos”.
Eso es apoyo emocional proactivo.
Y sí, es raro escuchar esas palabras en una misma frase.
Porque estamos acostumbrados a actuar después.
Después del llanto.
Después del burnout.
Después del daño.
Pero ya no estamos para actuar después.
No si podemos hacerlo antes.
Y lo hacemos sin invadirte.
Sin forzar nada.
Sin convertir tu intimidad en un formulario.
Solo te vemos cuando los demás no.
Y a veces, eso es más que suficiente para evitar lo peor.
👉 https://nacionsuficiente.com
No esperes a que te pase.
Entrá, conocelo, compartilo.
Porque cuando alguien llega justo a tiempo, no se olvida nunca.

Deja un comentario