El futuro de la salud mental será accesible. Nosotros lo estamos acelerando.

Todavía no tenemos tecnología lanzada. No tenemos app. No tenemos features.
Lo que sí tenemos: el diagnóstico claro de un continente que se está rompiendo por dentro.
Y la obsesión —sin glamour— de construir algo que de verdad acompañe a quienes hoy están al límite.

Estamos en la fase previa a la tormenta. Y estamos buscando aliados para encenderla.

Cómo la Tecnología puede ser Guía en Momentos Importantes y de Crisis

Hace muchos años, cuando me fuí de Montevideo regalé mi biblioteca. Mas o menos unos 500 libros, muchos de esos clásicos.

Decidí donar esa biblioteca, necesitaba quemar las naves para no volver atrás cuando todo se pusiera complicado. Y se puso complicado por varios años.

Pero me llevé a ese viaje 2 maletas y 4 libros. 2 libros de poemas y cuentos de Alfredo Zitarrosa, Rayuela de Cortázar y un Informe al Club de Roma. En ese informe leí una comparación entre tecnología y ciencia que me dejó reflexionando.

En ese informe el experto decía básicamente que mientras la ciencia es pública y no detrás de la investigación no hay intereses capitalistas la tecnología sí suele ser impulsada por capital detrás.

Podemos discutirlo, claro que sí. Pero si no es un gol al ángulo entonces pega en el palo.

Eso fue antes del boom de las super apps, de whatsapp, de los últimos 15 años de internet.

Hoy día, la tecnología que tenemos en las manos nos puede volver prácticamente dioses.

No me voy a poner del lado de los full utópicos sin entender los peligros de la tecnología sin control como la IA (ya publiqué anteriormente sobre Nexus de Yuval Harari). Pero tampoco hay que ponerse distópicos como la serie Black Mirror de Netflix.

EL mañana está por escribirse y tenemos la tecnología en las manos. Vamos a construir o destruir.

Por lo menos yo quiero proponer construir un futuro mejor para las personas usando lo mejor de la IA para solucionar problemáticas de salud mental como la depresión, la soledad y el suicidio.

Por cada persona que se quita la vida, 20 más lo intentan, y por cada una de esas personas de 8 a 10 personas de su entorno se ven afectadas.

Tecnología como la IA puede intervenir antes de las crisis identificando miles de patrones o data points.

Tecnologías como la realidad virtual pueden acercar entornos controlados de paz para calmar la ansiedad.

Las aplicaciones aún siguen descubriéndose y miles de aplicaciones aún están por descubrirse.

Lo importante es hacerlo. La carga se acomoda en el camino.

Suficiente nace mirando un futuro donde estas tecnologías y otras mejoran la vida de las personas pero estoy conciente que ahora hay que enfocarse en «one killer feature».

Un paso a la vez, una problemática a la vez, una solución a la vez.

Hasta la próxima

Pablo


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