Estamos en tiempos donde se prioriza la salud física pero se descuida la salud mental.
Las redes sociales abunda de casos de éxito, de gente que parece exitosa, con excelentes cuerpos.
Si aparece alguien a contarte lo mal que pasó es también para contarte lo bien que está ahora.
Lo real es que la salud mental es un tema a tener en cuenta.
Se calcula que 280 millones de personas en todo el mundo sufren de depresión.
Hay indicadores que están ahí y también hay indicadores que no están.
¿Cómo hacemos para medir los niveles de soledad?
¿Cuando la soledad puede empezar a causar estragos en la salud mental de alguien?
¿Podemos usar tecnología para conocer más sobre cómo la soledad afecta a las personas?
Las respuestas a las primeras dos preguntas no las sé.
La respuesta a la última es un rotundo SI.
Fácil no es. Si fuera fácil ya estaría solucionado.
Pero la tecnología es una herramienta clave a la hora de proponer soluciones a los diferentes problemas que se plantean.
La Inteligencia Artificial hoy tiene la capacidad de ser igual o más empática que el mejor profesional de la salud y también igual de preciso.
No es mi objetivo predecir el futuro, mi objetivo es crear una solución basada en IA que sea un salvaguarda emocional y pueda intervenir cuando un usuario lo necesite.
Y para eso queda camino por recorrer.
Lo primero que necesitamos es el apoyo de la comunidad, con un comentario, suscribiéndose a este blog o compartiéndolo en redes sociales.
Si no hacemos nada las ideas pueden ser geniales pero tenemos 100% de posibilidad de fracasar.
Si tomamos acción automáticamente tenemos un 50% de posibilidad de fracasar, pero ganamos un 50% de tener éxito.
¿Te sumas?
Pablo Figueroa

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